“Es muy importante saber cómo la condición médica de base puede influir en la salud oral, para poder realizar un tratamiento individualizado a los requerimientos de cada persona”, dice el doctor Daniel Carreño.
Fecha: 29 de abril 2026
Maximiliano es un joven de 15 años con Síndrome de Down, quien acompañado de sus padres recibe tratamiento bucodental en la Clínica Odontológica Docente UC. En el box de atención, los profesionales que le atienden planifican y adecuan el tratamiento en base a sus requerimientos de salud. Cuando llegó en abril de 2022, le extrajeron dos dientes, algo que puede ocurrir comúnmente en personas con Síndrome de Down, cuando no los cambian solos.
Condiciones como el Síndrome de Down pueden presentar diagnósticos odontológicos como anomalías bucodentomaxilares, enfermedades periodontales, defectos en la formación del esmalte, maloclusiones, dientes supernumerarios, entre otros. Si bien, no son del todo prevenibles, una atención temprana permite interceptar este tipo de alteraciones y así aminorar su daño en los pacientes.
Según estudios recientes sobre salud dental, un 60% de personas con Síndrome de Down se lava los dientes más de dos veces al día, mientras que, en personas sin síndrome, esta cifra alcanza un 81%. Además, un 15% de personas con Síndrome de Down tienen sangrado gingival, mientras que, en personas sin síndrome, este cuadro no se presentó.
Otros estudios indican que las personas con Síndrome de Down no necesariamente tienen más caries que otras, pero sí acumulan más placa y presentan más problemas de encías. Esto significa que necesitan cuidados especiales y más atención en su higiene oral.
Bajo la idea de ofrecer una atención de calidad y adaptada a cada paciente, la Clínica Odontológica Docente UC, ubicada a pasos del metro San Joaquín, cuenta con espacios asignados para la atención de pacientes con Síndrome de Down y con necesidades especiales, incluyendo un box aislado para generar un ambiente más tranquilo y sedación con óxido nitroso.
La clínica recibe a personas de todas las edades, incluyendo personas en el espectro autista, enfermedades de origen neurológico, endocrino, cardiovascular, entre otros. En total, el año 2025 77 pacientes fueron atendidos.
El Dr. Daniel Carreño, académico de la Escuela de Odontología UC, hace un énfasis en que: “Es muy importante saber cómo la condición médica de base puede influir en la salud oral, para poder realizar un tratamiento individualizado a los requerimientos de cada persona”.
Otorgar una atención inclusiva e integral es un desafío para las universidades del país. “El compromiso radica en facilitar el acceso a atención odontológica a personas que muchas veces enfrentan barreras para recibir tratamiento, lo que implica adaptar los procesos de atención para responder a las necesidades reales de los pacientes.”, explica el Dr. Carreño.
La implementación de este mecanismo considera contar con un equipo de profesionales preparados y especializados quienes aporten en hacer el ambiente lo más ameno posible. “Hay un trabajo en equipo muy afiatado, es decir, si tú no tienes un trabajo en equipo esto no funciona, es importante un buen manejo del paciente psicológico y físico”, detalla la Dra. Valeria Muñoz, académica de la Escuela de Odontología UC.
Rosemarie Mundaca, madre de hija con Síndrome de Down e hijo con Trastorno del Espectro Autista (TEA), comenta que acceder a la atención regular odontológica para sus hijos era complejo y de alto costo, ya que no todos los profesionales tienen ese enfoque inclusivo. Es ahí donde conoció a los profesionales de CODUC UC. “Desde el primer llamado me sentí acogida y no tan extraña, que era lo que me pasaba siempre”.
Este enfoque es algo en lo que la Escuela fue pionera y tiene incorporado como parte de la malla curricular de pregrado. Las y los alumnos deben pasar por el ramo “Pacientes con necesidades especiales” liderado por el también docente Dr. Carreño, orientado en desarrollar herramientas como la comunicación efectiva, la paciencia y el respeto por las necesidades individuales de pacientes que presentan condiciones físicas, cognitivas, médicas o conductuales que podrían dificultar la atención convencional.
“Considero que tenemos una gran oportunidad de aportar con un granito de arena, no sólo a pacientes, sino que a familias completas”, comenta la Dra. Valeria Muñoz, odontopediatra de la clínica y académica de la Escuela de Odontología UC.
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