Salud bucal y deterioro cognitivo: una relación de ida y vuelta en las personas mayores 

5 de Noviembre 2026

La pérdida de dientes y la enfermedad de las encías se han asociado a un mayor deterioro cognitivo en personas mayores, el Dr. Daniel Carreño, profesor clínico asociado de la Escuela de Odontología UC, explica qué se sabe de esta relación y cómo las familias y cuidadores pueden resguardar la salud bucal de quienes más lo necesitan.

Las personas mayores que han perdido muchos dientes o tienen enfermedad de las encías pueden presentar deterioro cognitivo, y la relación también funciona al revés, pues quien pierde memoria o autonomía tiene más dificultades para cuidar su boca, una conexión que, según explica el Dr. Daniel Carreño, académico de la Escuela de Odontología UC, hace que ambos problemas puedan retroalimentarse y que pocas veces se reconoce dentro del envejecimiento. 

Por qué los problemas dentales podrían influir 

El académico señala que no existe una sola explicación, pues masticar estimula zonas del cerebro relacionadas con la memoria y esa estimulación se reduce al perder dientes, a lo que se suma que las infecciones crónicas de las encías mantienen una inflamación constante que podría afectar al cerebro. Además, existe un efecto más cotidiano, ya que cuando masticar duele o cuesta, la persona come peor, lo que puede repercutir en su nutrición y salud en general. 

Esto adquiere peso si se considera cuántas personas podrían estar expuestas, pues un estudio con muestra representativa nacional informó que el 11,4% de las personas de 65 a 74 años presenta edentulismo, es decir, pérdida total de dientes. 

Por eso, advierte, no se trata de una causa única ni de una sola dirección, sino de un círculo en el que cada problema puede agravar al otro, y factores como la edad, la fragilidad, las enfermedades crónicas y las dificultades para acceder a atención de salud pueden influir en ambos a la vez. 

Qué pueden hacer familias y cuidadores 

Cuando hay deterioro cognitivo, ayuda dar instrucciones simples, mantener siempre la misma rutina y apoyar en lo que la persona ya no logra hacer por sí misma, por lo que el rol de la familia y los cuidadores es fundamental. “Cuidar la boca no es solo cuidar los dientes, permite comer bien, conversar y mantener la vida social, y eso es parte de envejecer con calidad de vida”, concluye el Dr. Carreño, quien plantea que la salud bucal debería estar siempre incluida en los programas de atención a personas mayores.  

Para el especialista, lo principal es que la higiene bucal sea parte de la rutina diaria, igual que tomar los remedios o alimentarse. Recomienda cepillar los dientes con pasta con flúor al menos dos veces al día, con ayuda o supervisión si es necesario, mantener limpias las prótesis dentales, asegurar una buena hidratación y llevar a la persona a controles odontológicos periódicos.